La moxibustión

MoxibustiónLa Medicina China Tradicional es uno de los sistemas de salud más equilibrados y naturales que existen. Se engloba dentro de los sistemas de medicina holística y utiliza multitud de terapias y técnicas naturales para combatir multitud de enfermedades. De esas técnicas, la moxibustión es una de las menos conocidas en Occidente, pese a ser Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El término moxibustión hace referencia al verbo cauterizar. Es decir, quemar sobre una superficie con un material calentado previamente. Y es que es el funcionamiento base de esta técnica consiste en la quema de las llamadas moxas sobre la piel para curar enfermedades pero también para equilibrar las funciones fisiológicas del cuerpo.

Una moxa es un conjunto de hojas de artemisa medicinal, secadas, prensadas, molidas y a las que se les da forma de cono o puro. La artemisa es rica en vitaminas A, B, C y D, taninos, potasio, hierro y magnesio. Además, tiene propiedades digestivas, antiinflamatorias y anestésicas.

La moxibustión calienta los meridianos del organismo y dispersa el frío y la humedad. Favorece y regula el flujo de la circulación de la sangre y de la energía, además de recuperar el Yang. Por todo ello, es eficaz para mejorar el sistema inmunitario, funciona como analgésico y antiinflamatorio en dolores reumáticos. Además, regula el metabolismo y el aparato digestivo. Es muy útil para tratar enfermedades provocadas por el viento, el frío y la humedad como resfriados, reuma o artrosis. También para el vértigo, la amenorrea y la debilidad. Recientes estudios han demostrado que es muy eficaz para combatir la mala posición fetal. Esta dolencia se presenta al final del embarazo y se produce cuando el feto se acomoda en una postura dolorosa para la gestante. 

La teoría de los canales y la moxibustión 

Para la medicina tradicional china, el cuerpo humano se halla recorrido por un sistema de redes o canales. Por ellos fluye la sangre y la energía y se intercomunican todas las partes del organismo. Debido a múltiples factores, tanto externos (frío o calor) como internos (emocionales), la energía del organismo se desequilibra y se crean excesos o carencias en determinados puntos del cuerpo. Este desajuste energético es el origen de numerosas enfermedades y dolencias. La moxibustión trata de que esa energía vuelva a fluir correctamente, armonizando de nuevo la circulación energético-sanguínea.

moxibustión

A lo largo de esos canales existen una serie de puntos que al ser manipulados restablecen el flujo de energía. Es en ellos donde la moxibustión aplica calor a través de las moxas para reequilibrar el organismo y librarlo de molestos trastornos. Esos puntos, además, coinciden con los puntos de acupuntura. Pese a ellos, ambas técnicas no son equivalentes. No se sustituyen la una a la otra sino que se complementan. Sobre todo en los casos en que el Qi (energía) o el Xue (sangre) se hayan estancado y no circulen adecuadamente lo que ocurre en las enfermedades crónicas.

Aplicación de la moxibustión

Esta técnica de medicina china puede aplicarse de forma directa o indirectamente. La moxibustión directa consiste en colocar un pequeño cono de moxa en un punto de acupuntura y encenderlo. El paciente puede notar cierto dolor en ese punto y puede quedarle una pequeña señal. La indirecta, que es la más utilizada, consiste en encender un puro de moxa y aproximarlo a la piel de la zona a tratar. Normalmente, a una distancia de unos 3 centímetros y de 3 a 5 minutos. Así, esa zona se calienta suavemente para que el calor penetre en profundidad antes de que el paciente sienta el dolor de la quemazón.

La moxibustión puede aplicarse sola o combinada con alguna otra técnica como la acupuntura, el masaje Tui Na, ventosas, etc. Será el terapeuta el que, tras una entrevista con el paciente y el examen de su lengua y pulsos, determine qué es mejor.

Una sesión de moxibustión puede durar de 5 a 20 minutos. Dependerá del procedimiento, si es una aplicación directa o indirecta. Y del tipo de moxa aplicada. Existen moxas que se aplican manualmente en puntos concretos del organismo. También se pueden usar cajas o conos de moxa que abarquen varias zonas corporales y con los que el paciente nota el calor de las moxas encendidas hasta que se consumen.

Es importante adaptar la intensidad de la moxibustión a las condiciones de cada paciente según su constitución física, edad o vitalidad. Por ello se recomienda aplicar progresivamente la moxibustión para dar tiempo al paciente a que se acostumbre a la sensación. Es necesario también tener en cuenta la posición del paciente para que la aplicación se haga cómoda y correctamente.

moxibustiónMoxibustión durante el embarazo

Es muy importante, durante el embarazo, sobre todo al final, que el feto esté correctamente colocado. Si no es así, la gestante puede sufrir muchos dolores y el parto ser muy complicado. Alrededor de un 3% de embarazadas llegan al final de su embarazo con el feto colocado de nalgas lo que hace necesario una cesárea. Si en el tercer trimestre el bebé está colocado de nalgas puede ser peligroso para él y para la madre por lo que hay que intentar que se dé la vuelta. Para ello, últimamente se recurre a la moxibustión. Mediante esta técnica se intenta que el feto se coloque en presentación cefálica, es decir de cabeza. Así se podrá practicar un parto por vía vaginal y no será necesaria una cesárea.

Con la aplicación de moxas en puntos concretos del vientre de la madre se consigue que el feto se dé la vuelta y se coloque en la posición adecuada. También en el conocido “meridiano de la vejiga”, que se corresponde con la cara externa del dedo meñique. El calor debe aplicarse durante diez o quince minutos aproximadamente y durante dos semanas, una vez al día. Incluso, dos si el médico lo cree conveniente. Este método se realiza en la actualidad en algunos hospitales y se puede llevar a cabo durante la semana 32 a 35 de embarazo.

Contraindicaciones

Pese a que la moxibustión es una terapia natural tiene algunas contraindicaciones que hay que tener en cuenta. Esta técnica de sanación no está recomendada para menores de 7 años. No puede usarse en enfermedades que produzcan calor. Por ejemplo, cuando hay fiebre o una gran inflamación. No debe tampoco aplicarse en la cara ni en los puntos del organismo donde se encuentran los grandes vasos sanguíneos. Si padeces de mala hidratación, tienes mucha sed o te sientes muy cansado, no debes usar esta técnica. Tampoco si estás en ayunas.

Como ves la moxibustión es una técnica sin efectos secundarios pero con muchos beneficios y algunas contraindicaciones. Antes de utilizarla no olvides consultar con un especialista. No la utilices por tu cuenta sin supervisión y recuerda que ninguna terapia natural sustituye al tratamiento que te haya prescrito un doctor si no que sólo lo complementa.

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