Desde siempre el hombre se ha preguntado si realmente somos seres aislados o estamos todos conectados entre nosotros de alguna manera. Si solo soy un individuo o formo parte de algo mayor, que nos engloba a todos. Parece difícil de contestar casi rozando el mundo de lo sobrenatural. Pero conocer si la mente de cada uno de nosotros genera algún tipo de energía puede lograrse de manera científica.
Demostrar que existe una conciencia global es un sueño largamente acariciado por filósofos, religiosos y científicos. Poder afirmar que no somos individuos aislados sino parte de un mismo espíritu, cambiaría el curso de la Historia. Esto es lo que intenta demostrar el Proyecto de Conciencia Global. Su objetivo es averiguar si la mente universal existe, si hay una conexión entre todos los seres humanos.
El Proyecto de Conciencia Global se desarrolla en la Universidad de Princeton desde 1998. Representa el primer esfuerzo internacional para determinar si la atención social que comparten millones de personas cuando ocurren determinados acontecimientos puede ser medida y validada científicamente. Lo que los científicos de Princeton intentan averiguar es, mediante una red mundial informática, si existe una relación entre la conciencia colectiva (o inconsciente colectivo) y la realidad física.
Este estudio toma toma como base la posibilidad de que los campos generados por conciencias individuales pueden interactuar y combinarse. Y tener una presencia mundial. Para estudiar los efectos de la posible conciencia global, el decano de la Escuela de Ingeniería y Ciencia Aplicada de la Universidad de Princeton, Robert G. Jahn y un equipo de científicos encabezados por Roger Nelson han creado un instrumento llamado Electro Encefalograma de la Tierra (EGG – Electro Gaia Gram). Este aparato recoge los datos generados por una red de cien ordenadores distribuidos por 65 países. Estos, a su vez, generan una secuencia aleatoria de ceros y unos emulando así el ejemplo de la moneda arrojada al aire. Con dos posibles resultados: cara o cruz. El EGG arroja los datos recogidos en forma de gráficos.
Cómo funciona el Proyecto de Conciencia Global
Según la Ley de la Probabilidad, si cada segundo del experimento se emite la misma cantidad de unos y ceros, habrá la misma cantidad aproximada de cada uno de los dos valores. Sin embargo, las máquinas dieron en momentos específicos largas series de unos o ceros todos a la vez. Esto se considera una anomalía.
Es un comportamiento que se desvía de las leyes clásicas del cambio, y de la ley de los grandes números. Es decir, que científicamente no serían explicables.
Las anomalías masivas en el comportamiento de la red se dan ante acontecimientos graves y emotivos. Por ejemplo, el atentado que acabó con las Torres Gemelas de Nueva York. También los ataques terroristas cometidos por Al Qaeda en Madrid en 2004 y en Londres en 2005. O los funerales de la princesa Diana de Gales.
A veces, también se han registrado anomalías antes de que se produzcan hechos significativos para una gran parte de la población del planeta, lo que supone un misterio aún mayor. Indican que sentimos antes de saber.
Aún no se ha podido establecer fuera de toda duda que esas anomalías sean la representación gráfica de la conexión existente entre todos los seres humanos. Puede que sean simplemente coincidencias.
Pese a admitir que no saben exactamente cómo explicar que ordenadores de todo el mundo, diseñados para funcionar de forma aleatoria, puedan cambiar el patrón todos a la vez cuando se produce un acontecimiento de repercusión mundial, desde la Universidad de Princeton afirman que tras más de tres años observando la repetición del fenómeno y con más de doscientos estudios realizados hay que admitir que el existe una correlación entre la conciencia colectiva y la realidad física.
Algunas disciplinas científicas como la física cuántica tienen teorías que podrían explicar cómo funciona exactamente esa conexión mental entre todos los seres humanos. Y es que la física cuántica ha demostrado que partículas separadas por enormes distancias siguen interactuando entre sí, unidas por una red invisible. En los sistemas cuánticos, las características de sus elementos no se encuentran en cada uno de ellos si no en la suma de todos. Es decir, la conciencia no sería una característica de cada uno de nosotros si no de la suma de todos los seres humanos.
Lo más importante, desde mi punto de vista, es lo que significaría poder demostrar que estamos interconectados entre nosotros. Que no somos seres individuales, sino que formamos parte de un todo. Se confirmaría lo que casi todas las religiones del planeta defienden. Que todo el universo es una unidad formada por multitud de conexiones que hacen posible la vida y la evolución.
Se demostraría, de esta manera, que existe una conciencia colectiva con poder creativo capaz de manifestar intenciones y con capacidad de evolución consciente.
Los periodistas Ángel Gutiérrez y David Zurdo han estudiado el fenómeno en España. Tomando los datos del GCP han escrito el libro La Señal. David Zurdo considera que el GCP “es la investigación, rigurosamente científica, más sorprendente y desconcertante del panorama actual. Salvo que todo fuese un fraude -cosa que me parece impensable-, la estadística nos muestra que no puede tratarse de meras casualidades. Los detractores afirman que los resultados podrían ser eso, simples coincidencias. Pero sucede que las propias matemáticas son capaces de autoevaluarse, y esa opción queda excluida”.
Como puedes ver el Proyecto de Conciencia Global es un serio intento de demostrar que todos compartimos una misma energía y que somos parte integrante del Universo.




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